Erase una vez en un Palacio en Italia



En medio de mis viajes por Europa, un giro inesperado en Italia, donde viviría una experiencia que nunca olvidaría. Todo comenzó con un accidente que dejó mi mano enyesada y me llevó a tomar la decisión de regresar a mi país de origen, desilusionada por tener que interrumpir mi travesía antes de lo planeado. Compré el boleto de regreso, pero no sé si decir afortunadamente o infortunadamente la compañía aérea canceló mi vuelo sin motivo aparente y no reembolsaron el dinero de inmediato. Con el brazo enyesado y enfrentando la incertidumbre de cómo regresar a casa sin recursos, busqué ayuda en mi prima, quien estaba haciendo un programa de intercambio en Italia. Ella amablemente me acogió en un momento en que necesitaba reorganizar mi vida.  

Juntas, emprendimos la búsqueda de un nuevo departamento para ella, y en el camino nos topamos con un palacio que ofrecía habitaciones disponibles. Mi prima y yo visitamos el lugar y quedamos sorprendidas por la belleza . Pero lo que nos dejó sin aliento no fueron solo los detalles arquitectónicos, sino los dos jóvenes italianos que nos mostraron el lugar. Guapos, carismáticos y llenos de todo..., parecían haber salido de un sueño.

El apartamento, ubicado en un palacio del siglo XVII, emanaba historia y elegancia en cada rincón. Me sentía como una princesa en un cuento de hadas mientras exploraba las salas y pasillos adornados con detalles de la época. Mientras recorríamos el apartamento, admirando las antigüedades y la majestuosidad del palacio, nos dimos cuenta de que excedía un poco del presupuesto.

Al salir de nuestro Tour magnífico, lo que más llenaba nuestras mentes eran los chicos que lo administraban. Después de un rato, uno de ellos contactó a mi prima para invitarnos un Aperol Split en su casa. Sin un plan definido, aceptamos la invitación y nos dirigimos a su departamento dentro del palacio.

La atmósfera, cargada de una tensión inexplicable, nos envolvió mientras admirábamos piezas de arte y mobiliario que habían resistido el paso del tiempo, El chico mayor, me llevó a conocer su propia morada, donde compartió conmigo su pasión por la historia y las antigüedades. Fue en ese momento que el romance inesperado floreció entre nosotros. Me envolví en el momento, dejándome llevar por la magia del lugar y la conexión que sentí con él.

Con los candelabros y las pinturas restauradas como testigos silenciosos, experimenté uno de los encuentros más memorables de mi vida. El palacio, con sus muros cargados de historia y pasión, se convirtió en el telón de fondo de una experiencia que me hizo sentir como si estuviera viviendo un sueño. Al final de la noche, fui a la estancia donde estaba mi prima y el hermano y con cara de felicidad los cuatro, mi prima y yo nos retiramos con cara de felicidad.

Esta historia es un recordatorio de cómo los giros inesperados pueden llevarnos a lugares y momentos que jamás habríamos imaginado. En medio de palacios y pasión, encontré una experiencia que cambió mi perspectiva sobre el sexo, Aunque el palacio no llegó a ser nuestro hogar, el recuerdo de esa noche jamas la olvidaré.

Comentarios

  1. Me gustaría trabajar con ustedes soy Agrotecnico, instructor de taichi-chikung y artes escénicas, masaje shiatzu digitopuntura, biodanza entre otras cosas.mi WhatsApp es +573196848839

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  2. Que gran historia! A veces el destino nos sorprende de grata manera

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