Finlandia - En búsqueda de las auroras boreales


Después de mi voluntariado en Hub Feenix en Raasepori, decidí visitar un poco más de este recóndito y gélido país. Desde siempre mi sueño fue ver las auroras boreales, y ahora mi oportunidad estaba muy cerca, no la podía dejar pasar. 

Así que lo primero fue acercarme hacia el norte. Mi primera parada fue Kerava. Decidí pasar por esta ciudad ya que me quedaba a medio camino y además así pude descansar, visitar a un amigo y el me oriento a planificar mejor el viaje a las auroras, que días y que recorrido era el más adecuado. Además, y porque no mencionarlo, me facilito ropa de abrigo, pues la que yo llevaba no resistía los -10° que me iba a encontrar. (ojo ! fui terminando el verano).

Ya en Kerava la emoción por el viaje se acrecentaba. Después de estar unos días ahí tome el tren a Rovaniemi, sin antes reservar el "tour de la aurora boreal" por supuesto en Civitatis, y partí en la búsqueda de este hermoso fenómeno de la naturaleza. 

Tome el tren de la tarde, alrededor de las 8 pm y llegue a eso de las 8 am a Rovaniemi, partí al hostal "Hostel Cafe Koti" donde había reservado y me recibieron con mucha amabilidad, de echo al verme entumida de frio y al parecer con bastante sueño, me hicieron ingresar antes a la habitación. El hostel es amplio y cómodo, tiene unas instalaciones estupendas, queda en el centro de la ciudad y para mi sorpresa a 2 cuadras de la agencia donde había reservado el tour.

Llegado el día del tour, por la tarde fui a la agencia a reunirme con el guía y el resto del grupo. El tour incluía ropa y zapatos térmicos, un lugar "privado" en medio de la naturaleza y unas chozas (no recuerdo el nombre correcto) donde había una hoguera y snack para compartir mientras apreciábamos este espectáculo brindado por la naturaleza. La hoguera y el té de arándanos caliente que nos brindaron fue muy bienvenido, ya que aunque tenía un montón de ropa térmica puesta, el frío caló en mis huesos de igual manera.

Tuve la suerte de ver las auroras boreales, aunque me dijeron que las que observe eran muy tenues, no dejaron de impresionarme. El guía amablemente me tomo un par de fotos las que después me hizo llegar, pues mi celular (no iPhone) no captaba la magnitud del espectáculo. Pero sinceramente, al estar inmersa en la Laponia finlandesa viendo auroras boreales, lo que menos me importaban eran las fotos. 

Finalmente debo mencionar que el viaje no fue en lo absoluto barato, Finlandia es un país caro e ir a ver las auroras es más caro aún, pero la experiencia es tan extraordinaria que vale cada peso invertido.

 

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