swing... what?
alguna vez haz estado en un club de swinger? bueno yo no había...
En España, estaba con una amiga en Tarragona, cerca de Barcelona. No sé si conoces la aplicación Couchsurfing; es una app donde solicitas estancia gratuita en casa y, si están disponibles esos días, pueden recibirte. La función principal es ahorrar en la estancia y conocer gente local del lugar que visitas. Bueno, esa es la función principal, pero también tiene una sección llamada "Hangout", que es solo para conocer gente que también está viajando o algún local que está aburrido y no tiene amigos. Pueden ir a tomar una cerveza, un café, o simplemente conocer la ciudad o algún museo. Aunque también lo utilizan para tener citas rápidas, como un Tinder pero sin tanto chat, solo se encuentran y ya.
Mi amiga lo usaba mucho y así consiguió a varios galanes de diferentes nacionalidades. Una vez me dice: "Oye, quedé con un chico y vamos a ir a un club en la ciudad de Seoul, ¿quieres venir?". Le pregunté si era una cita o simplemente amigos, y ella me dijo que solo de amigos. Incluso me dijo que este chico le había dicho que iban a ver a una pareja de amigos en ese club, así que le dije que sí, ya que al final no tenía ningún plan para esa noche del martes.
Cuando el chico paró por nosotras, yo iba en la parte de atrás del coche y tenía la ventana abajo, así que no escuché nada de su conversación. Al llegar, pregunté el costo de la entrada y eran 10 euros. En ese mismo momento, me dieron un paquete con lencería sexy, de esas que parecen malas en todo el cuerpo. En ese momento, miré a mi amiga con una cara de "¿en qué lugar estamos?". Ella, riendo, me dijo: "¿No escuchaste en el coche? Es un lugar swinger". El chico, al ver mi cara, me dijo: "Si te incomoda, nos puedes esperar en el bar de arriba o puedes bajar a ver qué tal está, y si no te subes, aquí todos respetan a todos si no quieres hacer algo". La verdad, por morbo, les dije: "Pues vamos, quiero verlo".
Eran como este estilo la ropa que te regalaban al entrar, obvio para mujer pero la foto me pareció curiosaAl llegar, nos llevaron a unos lockers donde debes dejar tu celular y cosas de valor. Nos dieron un tour por todos los cuartos, desde el cuarto oscuro hasta el cuarto con un gran proyector reproduciendo películas para adultos, el cuarto lleno de juguetes, otro cuarto donde todos pueden estar con todos al mismo tiempo, y la pista para bailar y el bar. La decoración era muy extravagante, al estilo de Tailandia. Estuve en una charla donde cinco o seis parejas hablaban desde cuándo lo hacían, por qué empezaron a hacerlo y otros que eran nuevos y que se sentían extraños pero querían probar. Después empezaron a hablar de los juguetes y hacer ciertas demostraciones, donde me sentí incómoda y me fui al bar a tomar algo. Varios hombres se me acercaron para platicar y ver si pasaba algo más, y es verdad, son personas muy respetuosas.
Mientras observaba a mi alrededor, una chica rumana muy atractiva se acercó y me dijo que ella y su esposo buscaban una mujer, no una pareja, y me preguntó si me interesaba. Le expliqué que solo esperaba a unos amigos y no buscaba nada en particular. Estuvimos charlando los tres un rato, y ellos me invitaban a bebidas e incluso me compraron unos zapatos que me gustaron (sí, ¡vendían zapatos muy sexis ahí!). Empezamos a bailar los tres y nos dimos algunos besos. Sin embargo, cuando me llevaron a una habitación privada y comenzaron a quitarme la ropa, me sentí extremadamente incómoda. Me disculpé, me vestí y regresé al bar, al otro día cuando vi los zapatos, porque claro que los conserve, tenían el precio de 150 euros.
Este encuentro en un club swinger fue una experiencia inesperada que me llevó a explorar un aspecto diferente de la vida nocturna. Aunque inicialmente fue por curiosidad, me di cuenta de que no estaba preparada para participar plenamente en ese entorno. Fue un recordatorio de la importancia de establecer límites claros y sentirse cómoda con las decisiones tomadas en situaciones nuevas y desconocidas.
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Creo que la clave es conocer nuestros límites, a veces los ponemos a prueba, pero ahí están.
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